Elecciones andaluzas 22-M ¡Derrota de la derecha!

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Los resultados finales han sido demoledores para el PP. El partido de Rajoy cosecha su peor nota desde hace décadas: obtiene 1.064.168 votos (26,8%), lo que supone 503.000 menos que en las elecciones de 2012 (una caída del 32%), conservando tan sólo 33 escaños de los 50 que tenía. Tres años de recortes sangrantes, paro masivo y corrupción, han pasado factura al partido de los banqueros y el gran capital anticipando lo que puede ser el fin de su poder autonómico y municipal en los próximos comicios de mayo.

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Entrevista a Ana García, Secretaria General del Sindicato de Estudiantes

ana conferencia"Nuestros objetivos son claros: que se retiren todos los ataques, que dimita el ministro Wert y que nadie vea vetado su derecho a la educación por no tener dinero"

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Las mentiras del Ministerio de Educación

Wert-durante-rueda-prensa-planton-rectoresMentira nº 1 - “La LOMCE no es una reforma franquista”

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Presupuestos Generales del Estado de 2014 Siguen los recortes, mientras la banca se lleva una ‘mordida’ del 10%

soraya guindos montoroEl PP, metido de lleno en su campaña publicitaria sobre los “brotes verdes”, ha anunciado a bombo y platillo que los Presupuestos General del Estado 2014 son los “de la recuperación”. Estamos de acuerdo. Para la clase obrera significan recuperar el Auxilio Social para sus mayores, los salarios de miseria, la imposibilidad de que sus hijos estudien, la omnipresencia de la iglesia católica y la angustia ante cualquier problema de salud.

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RECUPERAR LA MEMORIA HISTÓRICA

Mi más sentido homenaje a todos aquellos que fueron arrebatados cobardemente de sus familias, torturados, vejados y finalmente asesinados por haber cometido el “crimen” de defender la libertad, la legitimidad de un gobierno elegido democráticamente. Víctimas algunas que pudieron ser encontradas por sus familiares pero que otras muchas continúan desaparecidas en los cientos de fosas comunes, las fosas del silencio, esparcidas por toda la geografía española. Pero ambos, encontrados y desaparecidos, tienen algo en común que duele aún más: el ser enterrados dos veces. La primera tras sus asesinatos y, la segunda, al estar sepultados en la memoria de todo un pueblo.   

Recuperar la memoria histórica no consiste en conocer fechas o datos, no es coger una pala para desenterrar una hebilla o un botón. La memoria histórica es otra cosa. La historia de un pueblo no es lo que ese pueblo ha vivido, sino lo que ese pueblo recuerda y cómo lo recuerda. Por ello, la memoria histórica es un recuerdo colectivo, es no olvidar lo aprendido, muchas veces con sangre, en el pasado para no cometer los mimos errores en el camino hacia el futuro. Pero, si el recuerdo no incluye una visión de conjunto, una reflexión serena sobre las circunstancias que causaron o motivaron los hechos del pasado, ese recuerdo puede convertirse en un velo que nuble el buen entender.     De entrada hay dos tipos de memoria histórica, dos sujetos colectivos: la de los pueblos y la de las clases dominantes. La memoria de los débiles, de los oprimidos, es muy peligrosa, pues recordar que un día fuiste libre es peligroso para el que se aprovecha de tus cadenas. Por eso prevalece la memoria de los poderosos; para ellos no es necesario determinar los hechos históricos ya que sólo les interesa que se sepa el resultado final: “quien se enfrenta a nosotros sucumbe y sólo traerá la desgracia para él y los suyos”. Por el contrario, la experiencia de los pueblos es un instrumento básico e imprescindible para identificar las causas de la opresión, del dolor, de la guerra, de la dominación. Un pueblo que guarde memoria histórica es un pueblo dueño de su destino. Y eso es algo que algunos consideran necesario impedir y tienen los recursos sociales, políticos y económicos para lograrlo. Basta con aniquilar los símbolos, el lenguaje, vaciar la educación y la vida colectiva de cualquier reseña hacia el pasado de este país para lograrlo.    

Buena parte de culpa en la pérdida de memoria histórica la tiene nuestra inmodélica transición política que siguió a la muerte del dictador. Como consecuencia del enorme dominio que la clase conservadora tuvo en el proceso de transición en España y de las concesiones de la izquierda en aquel proceso, han existido dos versiones muy generalizadas de lo que fue y significó el golpe militar de 1936, la dictadura que instauró y la transición a la democracia. La primera considera que el alzamiento y la dictadura fueron necesarios para restablecer el orden y corregir la situación intolerable creada por la República. Esta versión puede llegar a aceptar que la represión, en ocasiones, fue excesivamente fuerte y que el periodo dictatorial fue, quizás, demasiado largo, circunstancias éstas que no invalidan lo positivo que fue para España la existencia de este golpe militar y su régimen. Esta postura está ampliamente extendida por entre la cúpula del estamento conservador de la sociedad aunque no se nos muestre así en los medios de comunicación, que de una u otra forma controlan, y se expresa resistiéndose a condenar el régimen franquista y oponiéndose a la retirada de monumentos al dictador u otras figuras relevantes de aquel régimen , así como homenajeando a sus protagonistas intelectuales, políticos y religiosos.     La otra versión, muy extendida en círculos que se autodefinen como centristas, es la que considera que el conflicto de 1936-39 fue una Guerra Civil entre dos Españas, una Nacional y otra Republicana, en la que los dos bandos cometieron atrocidades y que es mejor olvidar. Se considera que con la Constitución de 1978 desaparecieron las dos Españas y que los vencidos en aquella guerra han sido maltratados y deben ser reconocidos y homenajeados de la misma forma que los vencedores lo fueron.   

Ambas versiones, sin embargo, obedecen a sus intereses de clase y responden al enorme poder de las fuerzas conservadoras en España. La realidad histórica no se nos enseña en las escuelas ni en los medios de comunicación, obviamente controlados por estas fuerzas empeñadas en sepultar cualquier iniciativa de demostrar la otra realidad. La República española fue uno de los intentos más profundos de modernización de una de las estructuras sociales más opresivas de toda Europa en los años 30. Pero sus tentativas de reforma siempre chocaron con los intereses corporativos (terratenientes, grupos empresariales, la banca, la iglesia, ejército, etc) y con las clases sociales de renta alta y media alta, que respondieron a través del ejército, con un golpe de Estado que interrumpió la modernización de España, imponiendo un gran retraso económico, social, político y cultural al país durante cuarenta años que, cuando el dictador murió, habían convertido a éste Estado en el más subdesarrollado de Europa. No fue, por tanto, una mitad del país contra la otra, sino una minoría frente a la mayoría de la población. De ahí que los golpistas obedecieran a un plan de aniquilación perfectamente trazado y exterminaran al mayor número posible de trabajadores y militantes de izquierda con el objetivo de mantenerse en el poder. En tal régimen dictatorial atrocidades perpetradas por el gobierno nazi alemán, el fascista italiano, el régimen militar chileno y argentino (todos ellos denunciados hoy por todo el mundo), se dieron con creces para hacer del terror política de Estado.     Sería justo y necesario para mejorar la cultura democrática de este país condenar el régimen franquista y prohibir que se le homenajeara, retirar sus monumentos y placas conmemorativas pues, que se sepa, en Alemania no existen monumentos a Hitler, ni en Italia a Mussolini, ni en Argentina, ni en Chile a sus dictadores. Por cierto, según palabras de Pinochet, Franco fue su padre espiritual. Pero ojo, la condena y prohibición del homenaje al franquismo no implica tampoco que deba ocultarse la verdad de lo que ocurrió.    

La verdad en España ha estado oculta por la amnesia que acompañó  a la amnistía y que ha dañado enormemente a la memoria histórica de éste país. Es verdad que ahora empiezan a aparecer libros, en el ambiente académico, que documentan la naturaleza represiva de aquel régimen, pero su difusión es muy limitada y siempre fuera de los programas oficiales de enseñanza. Así que lo que prevalece en las mentes populares es la versión televisiva de la historia, muy manipulada e influenciada por los intereses de conservadores y de políticos burócratas poltroneros. 

La falta de compromiso político para recuperar la memoria histórica ha empobrecido enormemente la democracia española, y fruto de esa actitud es lo que les ha ocurrido a los familiares de los desaparecidos del bando republicano, que durante 25 años han estado solicitando al rey y a los distintos presidentes del Gobierno que los ayudaran en las tareas de búsqueda sin que ninguno de ellos les respondiera satisfactoriamente. Finalmente las Cortes Españolas aprobaron una resolución instando al Gobierno a ayudar a tales familias y reconociendo a las víctimas del franquismo. Sin embargo quedó de nuevo demostrado el enorme poder que las fuerzas conservadoras aún tienen en las instituciones democráticas cuando tal resolución, además de no condenar explícitamente y por su nombre el alzamiento militar y la dictadura, sugiere que se evite utilizar el reconocimiento de las víctimas para “reactivar viejas heridas y remover el rescoldo de la confrontación civil” asumiendo que se puede homenajear a las víctimas sin denunciar a sus asesinos.

     Supongamos ahora que España hubiera tenido otra transición y no la organizada por las fuerzas herederas del franquismo. Hoy España sería una república, con una cultura antifranquista democrática bien establecida; con unos medios de información y persuasión menos conservadores y más plurales; con una memoria histórica viva y enseñándose en todas las escuelas lo que fue la dictadura, su represión y el atraso que dejó; con reconocimiento y homenaje a los que lucharon contra el fascismo y la dictadura, y que tendrían calles con su nombre como sucede en Italia, Alemania y Francia; con un ejército que tomaría como ejemplo a los que permanecieron fieles a la República y no a los que se sublevaron, con una Iglesia que habría pedido perdón, no sólo a Dios, sino  también al pueblo español, por su apoyo al golpe militar y a la dictadura; con unas izquierdas menos moderadas y más fuertes, y con una constitución más progresista que además reconocería la multinacionalidad de España.

Fdo.Enrique Casas

Paralizados los planes de privatización de la sanidad pública madrileña

marea-blanca-dominique-fagetEl anuncio realizado el 31 de octubre de 2012 por Ignacio González, presidente de la Comunidad Autónoma de Madrid (CAM), de privatizar la gestión de seis hospitales y el 10% de los centros de salud fue el pistoletazo de salida de una auténtica rebelión de los trabajadores de la sanidad pública madrileña.

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Moción IU contra los recortes en los Presupuestos Generales del Estado y en los presupuestos de la Junta de Andalucía

Grinan-abandona-presidencia-Junta-Andalucia TINIMA20130724 0554 5Aprobada en el Ayuntamiento de Villaverde del Río, el 24 de enero de 2013, con 7 votos a favor de IU, 3 en contra del PP, y 3 abstenciones del PSOE

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